Hoy amanecí
extraña
Mis dedos son
garras
Mis ojos saben
arañar de frente
Escupo
Defeco rosas
de otoño en celo
Sonrío
Ya no deliro
Mastico nubes
de barro
Fumo hierbas
secas de sol de verano
Nado en
placeres disfrazados en amor de mentira
Injurio tu
nombre porque ya no se cual es el mío
Me divierto
esperando a que llegue el momento de mi tortura noctámbula
Lloro
Gimo
No huyo
porque este es mi sitio
Me levanto
tres vidas después de haberme caído
Me sobo
porque sé que nadie más lo hará
Miro a mi
entraña dormir y todo cobra sentido
Me baño en
sus risas, en sus miradas, en sus pillerías
Cobro un
poco de forma natural para él
Para que no
se asuste
Para que no
me huya
Para que no
me llore
No he muerto
aun
Sigo aquí y
ahora por tu trilce médula espinal
Por la
ambrosía que probé aquel día de lluvia de astros
En la que
por fin pude deducir que nunca podre entender la complejidad de tu existir…
