Pienso más
cosas de las que puedo explicar, y hago un tormento de mis vanidades.
A veces
suelo darle mi espalda a la realidad,
para así
cobijarme en la nebulosa mas sorda de las angustias.
Como hoy que no sirvieron de nada mis medidas
a medio crecer,
ni tampoco
importaron los pares de agujas que pisé…
Oh¡ Dios.
Será posible
que pueda conseguir algún rincón de luz en el mundo donde por fin
pueda hallar
mi actividad favorita en su cuarto creciente…
Será posible
que no tenga que disfrazarme de un mito absurdo para conseguir un poco de atención
verdadera…
Será posible
que alguien en este universo mágico sea capaz de sobrevivir a los escaparates
de viento, hechos por la gente forrada de arena y de cemento…
Ojala que
sea posible…
