miércoles, 14 de diciembre de 2011

Porque tus besos siempre fueron trilces




No hace mucho rato que te fuiste, y contigo mis deseos mas lascivamente tiernos.
Si hago memoria; cosa que no me agrada del todo,
me doy cuenta que tu presencia ha estado tratando de forjarse en mi piel
y fraguar mis pensamientos bajo el dulce canto de las enredaderas sin nombre.

Tu faz ya no me toca oficialmente,
pero sin embargo, aun presencio tus desvaríos más viles,
todos, en la obscuridad de mi eterna luz incandescentemente indecente.

Te invite a irte, porque de lo contrario, jamás de hubieras ido de mi par…
Te obligue nuevamente a guardar en el baúl de los recuerdos sin nombre,
aquel triste poema que solo tiene un desenlace fatal.
Te orille a que intentes dormir,
 y en tus sueños, entrar a perturbarte y salir sigilosamente por tu costilla,
para que no sepas cuando me fui…

…ahora sola, en el vacio forzado de mi cama, te pienso por cuarta vez.
Deseo nuevamente tus besos sobre mis pies,
tus caricias bajo mis sábanas carentes de cobijo,
tus trilces besos que solo son fiel copia de nuestros amaneceres al pie del televisor antiguo de la sala de mi casa, el cual,
fue cómplice de nuestros desvaríos en aquellas madrugadas sin fecha conocida,
que esperan ser parte de un nuevo comienzo para el poema con final fatal.



jueves, 24 de noviembre de 2011

Nostalgia teatral


Percibo una extraña sensación de nostalgia,
mi mente recuerda los pasos que dimos en la arena
aquellas noches neblinosas y llenas de apareamientos inconclusos.

Quiero verte nuevamente suspirar hondo,
quiero volver a nadar en todas tus angustias,
quiero palpar tu sexo caliente y lleno de colores cálidamente ardientes,
quiero ver tus ojos retorcerce de placer al sentirse dentro de mi...
quiero que llegues al infierno sin nombre
y recuerdes perfectamente cada código de mi cuerpo,
cada detalle,
cada señal,
cada huella...
así, y solo así, sabremos como volver a encajar
nuestros sexos que yacen convertidos en piedra
por culpa del tiempo que nos hizo olvidar,
como ser parte uno del otro,
sin vernos y tocarnos jamáz.

Impurezas


El cielo del tiempo inmortal
hace sonar día a día
el crepúsculo mar de tu andar...

y tus cuidades etéreas e incandescentes,
me recuerdan al violeta de tu gente
que soñaba con el reloj de arena
incomprendidamente lleno de soledad y cal.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El dolor de la necesidad

Las calles revientan de gente angustiada por llegar a su destino.
Los caminos se entrelazan y bifurcan haciendo líneas en el pavimento...
Los hombres caminan como máquinas malogradas de tanto uso;
los autos contaminantes de la urbe agitadamente encendida
desesperan por adueñarse de las calzadas...
los perros callejeros buscan un pedazo de tierra caliente
donde reposar sus cuerpos esqueléticos...

Un infante de mirada triste, sube a una autobus con la intención de vender sus productos,
siente la indiferencia de la gente.
Se para tambaleante en medio del bus,
saca del bolsillo de sus pantalones rotosos una bolsa de caramelos.

Los rostros que lo rodean no se conmueven por la presencia del muchacho,
lo ignoran, siguen absortos en sus conversaciones y en sus sueños al borde de la ventana.

Pasa por cada uno de los asientos y la mayoría ni lo mira,
algunos logran alcanzarle un par de monedas,
suplantando la falta de atención de los demás.

Baja del bus... mira y cuenta las monedas guardadas minutos antes en su bolsillo.
Mientras avanza por las calles sucias y percudidas...
deja escapar una tenue sonrisa por el pequeño monto obtenido aquella mañana.
El niño camina con rumbo fijo. Cambia todo lo recaudado por algunos pedazoz de pan.
Retoma el rumbo apresurado...

De pronto se oye un grito estrepitoso...
los transeúntes voltean hacia un lado de la calle y sus rostros delatan espanto.

En la calzado ruedan cuatro panes hacia el vacío mientras el niño,
se pierde entre manchas rojas y pasos sinuosos de gente alborotada
y a la vez acostumbradaa ser testigo de instantes de terror.

CAYE MIRANDA

Para el hombre sin nombre

Llevo la mirada al fin del mundo y pienso,
que el respiro forzado de la tarde
estuvo tristemente solo, sin paz y sin brillo,
que tu ausencia me tocó hond0,
y tu par más allá de la muerte,
hizo volar mis laberintos de sinapsis efervescentes,
buscando así... un sexo caliente y sin nombre,
donde los puntos convergentes de dolor y olvido,
se unieron en un cuarto de hora dominante y apresurado,
en donde el tiempo y los hechos no tienen nombre ni apellido.

CAYE MIRANDA

lunes, 10 de enero de 2011

DIVAGO

A pasado mucho tiempo y siguo sin saber exactamente cuanto y cuando...
hace mucho que mis lados se convirtieron en solo uno...
hace mucho que solo conozco un solo camino con retorno conocido...
hace mucho y hace tanto...

Hoy más que nunca mis palabras carecen de sentido... como si algun dia lo hubieran tenido...
hoy más que nunca se que tengo que regresar a mi madriguera echa de ternura...
hoy más que nunca se que mi paralela naciente me espera jugueteando
entre nubes de colores
y risas delirantes...
Hoy más que nunca... no se que escribir, y se nota...
y no saben como me duele...
... divago... no lo lean...

miércoles, 6 de mayo de 2009

AQUELLOS 20 AÑOS...

Pensé que sería un día interesante pero nada más... me equivoqué...

Hoy ya pasó bastante tiempo desde esa tarde de septiembre... y más que el tiempo, han pasado muchas cosas que hacen especial que rememore esas fechas en las que solo era una niña que quería ser niño y que se refugiaba en sus prendas obscuras y en su extravagancia para simplemente ser ella misma...
Allí atrás mio, abrazándome está el "príncipe bizarro", poco hacia más de un mes de conocernos y decidirnos ser valientes y comprometernos como pareja que cree en una utopía y un sueño en común...

Seguida está mi querida "Kubo", que ya no quiere ser llamada así, ahora es "Roxxx". La niña de mis ojos gigantes que alegra mi vida en cada encuentro espontáneo que tenemos. La hermanita menor que nunca tuve ni tendré... Al costado está un amigo muy querido que conocí simultaneamente que al "príncipe bizarro".

Jair; un chico con alma de rockero pastrulo, como muchos que conosco, que sabe hacer llorar a la guitarra de placer.
Por último esta "ella", la primera mejor amiga de mi vida. La chica que tuvo una fabulosa empatía conmigo desde que nos vimos por vez primera. La chica con la que he compartido mil y una historias en estos casi 6 años de amistad/hermandad...

Eses día fue muy emotivo, recuerdo que salimos en grupo de la academia en la cual yo me "preparaba" para dar un examen -el cual no pasé-. Luego de dar unas vueltas nos fuimos extinguiendo y quedamos los que estamos allí en medio de la gran plaza San Martín a medio atardecer. Cinco pastrulos con un sueño en común, romper esquemas, tratar de no ser absorbidos por la urbe y por el contrario absorberla a ella... y por sobre todo ser nosotros mismos...

Dimos muchas vueltas... caminamos y conversamos de todo un poco, rememoramos años 50 en los que los jovencitos -hoy limeños antiguos- jironeaban tranquilos por el centro de la capital despreocupados, parando de vez en vez para observar algún aparador interesante.

Una de nuestras paradas fue el infaltable cine Excelsior... nos dirigimos sin dudarlo a la emblemática rockola... la bendecimos colocando música de Rata Blanca, Héroes del silencio, Mago de Oz, entre otras leyendas... la gente de alrededor sentía que les dábamos la ostia... mágico... me sentí una sacerdotisa en pleno culto al dios universal...

Luego de aquella ceremonia ostial nos dirigimos a remojar un poco la garganta... con vino de 9 lucas respectivo nos embarcamos en busca de alguna ratonera con olor a incienso que nos pueda acoger, tardamos en encontrarla, pero después de pisarnos la cola varias veces... llegamos a una pollería decente y pedimos una super porción de papa acompañada porsupuesto de nuestro premio etéreo... la ambrosía de los dioses impuros...

Bebimos uno, solo uno¡¡¡... pero nos reímos hasta no poder retener la orina, pensamos y nos conflictuamos con temas que hasta el mismo Baudelaire se abría echado a llorar de la depresión... lloramos, sí, lloramos hasta que nuestros corazones sintieran que era mejor no sentir más dolor consiente y dejarle la tarea de sentir a nuestro subconsciente...

Se hizo de noche y mi mamá me esperaba con una cena íntima y familiar. Era hora de dejar la gran urbe dulcemente enfermante e ir a refugiarse a los brazos de mamá gallina... emprendimos la huida.

Roxxx -léase ex Kubo-, Dennis, mi "príncipe bizarro" y yo -entiéndase -loka de oja lata, nos dirigimos por la misma ruta de regreso...
"Bizarrro y Oja lata" acompañaron a Roxxx hasta su casa, ya que por las noches esas calles son más peligrosas que Cárcamo caído el sol...

Roxxx ya a salvo regresó a su historia de cuento en la que vive, mientras que la pareja bizarra se arriesgaba a pasar entre dragones de fuego y humo marihuanero, entre serpientes con lenguas de hierro y colas de viento, entre brujas de mar y dioses macabros... así caminamos una cuadra... a la siguiente cuadra me detuve... los vi, allí estaban ellos... un grupo de más o menos 15 viles rateros de poca monta que nos esperaban pasar para despojarnos de todo lo que teníamos y quedar en deuda de hasta de lo que no teníamos...

Así, a los pocos minutos ya estaban sobre nosotros, no esperaron que llegáramos, se abalanzaron contra nosotros y se inició el forcejeo.
Todo parecía ir en cámara lenta, la luz fingía apagarse, los autos dejaban de circular por esas calles como si avizoraran el asalto...

La verdad es que a mí ni me miraron; yo llevaba en la cabeza unos lentes de S/. 70.00, un morral que llevaba dentro un promedio de S/. 30.00, mi billetera en el bolsillo que bordeaba los S/.15.00 y una cadenita en el cuello que era la alianza de amor que me había dado "bizarro"... pero repito, a mí ni me miraron... pero que rateros tan lornas... yo era un blanco perfecto, pero no¡¡¡ para ellos yo no estaba en su registro de clientes exclusivos... bah¡¡¡

La peor parte la llevó Dennis, mi bizarro, a quien le lograron arrebatar un celular que ni siquiera era de él, sino de su papá... pobre... que salada aquella noche...
Después de todo caminamos, tomamos un taxi que nos jaló una cuadra y luego nos dejó cerca de mi casa... gracias al buen señor taxista mi pánico se aminoró...

Ya en tierra firme y más calmados nos dirigimos hasta mi casa... allí nos esperaba mi madrecita con una gran sonrisa, yo solo atiné a abrazarla y a decirle "no sabes lo que nos ha pasado mami, no te asustes, estamos bien..."... después de esa frase, mi mamá puso cara de circunstancia... le contamos todo... nos apoyó con un abrazo que solo las madres pueden dar y así calmó mi corazón fatigado... gracias a ella me calmé... por que?. Pues porque mi querido bizarro lo único que dijo en todo el camino a casa fue: "mi celular, hay mi celular, pucha madre, mi celular..." en ningún momento "tranquila amor, tranquila, ya pasó... nada¡¡¡. Pero lo entiendo, el también estaba en schok.

Lo que restó de la noche me sirvió para redondear mi "día feliz de cumpleaños"... que más podía pedir, lo había tenido todo... risas, llanto, emoción, etc., sin duda un día para recordar... además, no todos los días se cumplen 20 años... felizmente no?...
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